¡Enhorabuena Pepe Cutiño!

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                             20140310-230634.jpgEste fin de semana he tenido la suerte de ir a la primera gran feria de la temporada española, en Olivenza. Ojalá esta feria, que ofrece cada año un espectáculo integro con la mejor materia prima, fuese sólo la patita de las demás grandes ferias de la temporada en España. Por ahora parece que lo que hay detrás de esa patita es un lobo. Pero seamos positivos. Esperemos que ésta sea una gran temporada.

   En todo caso, enhorabuena al empresario de     Olivenza, Pepe Cutiño y a todo su equipo. El m    trabajo y el esfuerzo dedicado les hace merecedores de este triunfo, que deja al aficionado más que satisfecho y que una vez más demuestra que las plazas sí se llenan.

Todas la corridas y novilladas tuvieron una presentación irreprochable. Unas funcionaron más que otras, pero eso ya es algo incontrolable. Todas las máximas figuras del toreo estuvieron presentes ante un toro incluso por encima del tipo de la plaza oliventina.

Hay que tener en cuenta que el mérito es aún mayor cuando nos damos cuenta de que todo esto, ha ocurrido en Olivenza, un pequeño pueblo en Badajoz de tan sólo 12.000 habitantes. Sin un buen trabajo, es difícil reunir a tanta gente del mundo del toro y colgar el “no hay billetes”. De este logro tiene mucha parte de la responsabilidad tanto Pepe Cutiño como el equipo de comunicación de la empresa. Los principales ingredientes de su éxito: el impulso de las redes sociales, promociones atractivas, carteles redondos, publicidad por las calles y entradas asequibles para todas las edades.

Olivenza ha conseguido volver a resucitar en la afición una ilusión que muchos habían perdido. Hemos visto a seis novilleros que nos dan esperanzas en un futuro. En uno muy prometedor en el caso de Ginés Marín, quién impresionó a todos los que aún no lo conocían y honró a los que ya le conocían. Impresionante como nos ha hecho disfrutar. ¡Aquí hay torero para rato!

En definitiva, gracias Pepe Cutiño por tener en cuenta el futuro del toreo, por no ser cortoplacista e invertir mirando más allá del beneficio inmediato. ¡De verdad que los gestores de Olivenza os merecéis este triunfo! ¡Enhorabuena Pepe!

Pan pa’ hoy y hambre pa’ mañana

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Lama de Góngora

Típico despertar de por la mañana, como ya es de costumbre, enciendo el movil y tecleo en google Mundotoro.com. Como noticia estrella leo: “Dos alternativas de lujo en Sevilla”. Me ha parecido no haber leído bien. Vuelvo a cerrar los ojos como si nada ocurriese e intento recordar las ultimas palabras que escuché decir en la rueda de prensa de los empresarios de Sevilla. Treinta segundos más tarde vuelvo a abrir los ojos y veo que todo esto no era un sueño, sino una realidad, sigo releyendo el titular una y otra vez.

Lo primero que me viene a la cabeza es “un torero más en el escalafón”. Parece una frase sencilla pero, desgraciadamente, conlleva muchas cosas por detrás. Conozco a Lama de Góngora y le he visto torear varias veces. Siempre había pensado que tendría un buen futuro, pero ese titular… Diré la verdad; desde que leí el artículo de Mundotoro no dejo de pensar en que en una sola tarde -por una decisión tan cortoplazista de unos apoderados, veedores de la empresa de Sevilla, quizá buscando tan sólo salvar una feria- podría acabarse con el estupendo futuro profesional que se ha ido forjando este gran novillero.

Sabemos que tras la última decisión de las figuras, la empresa que gestiona la Maestranza se encuentra en una situación complicada, y entiendo que necesiten hacer unos carteles atractivos para el aficionado. Aún así, me sorprende que antepongan de esta manera sus propios intereses a la carrera de un joven que es el futuro de la fiesta.

Creo que es equivocado hacer este daño a las ilusiones que una afición tiene depositadas en un futuro torero, y más aún en las que imagino tendrá el propio Lama de Góngora. ¿No sería mejor darle una alternativa como de verdad se merece? Por ejemplo, junto a dos grandes figuras del toreo un Domingo de Resurrección. Aunque comprendo que desde fuera es más fácil dar consejo, creo que la respuesta del torero debería ser “no”. Aún así, claro está, la última palabra la tiene él mismo.

En estas circunstancias es donde a veces piensas que igual la gente tiene razón cuando dice eso de que el futuro de la Fiesta le importa a muy pocos, pues lo único que quieren es pan pa’ hoy y hambre pa’ mañana.

En todo caso, de corazón, ¡suerte torero!

Año nuevo, vida nueva

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¡Felices Reyes y feliz año 2014! Hoy cumple un año Cosido a tu capote. Gracias a todos los que me leéis.

Cada comienzo de año tenemos la costumbre de ponernos unas metas: adelgazar, ahorrar, encontrar trabajo si no lo tenemos, apuntarnos a un gimnasio, aprender inglés, etc. Con los toros, conviene también pensar en los aciertos y errores del año pasado, y ponerse objetivos.

A lo largo del 2013 pudimos ver cómo una nueva etapa en el toreo empezaba a dar frutos. Algunos toreros se reafirmaron en su puesto de figuras con faenas muy importantes y algunos ganaderos, como cada temporada, siguieron dando la cara a pesar de las dificultades. También ciertos empresarios -a pesar de las críticas (entre las que incluyo las mías)- han conseguido que un año más persista la Fiesta. En fin, un cúmulo de cosas que han vuelto a mostrar en ocasiones lo mágico que es este mundo.

También conviene acordarse de lo malo para tratar de no repetirlo. Recordemos la desilusión tras las dos encerronas más importantes del año (la de J.M. Manzanares y la de A. Talavante en Madrid). Aunque no cabe duda de que la polémica más sonada ha llegado al final del año, cuando las figuras y los empresarios de Sevilla se han enfrentado augurando una complicada temporada para la Maestranza. Y el problema se nos viene encima a pasos agigantados este nuevo año, y da la sensación de que nadie hace nada por solventarlo…. No quisiera pasar página al 2013 sin recordar la retirada de Armando Gutiérrez, la muerte de Dolores Aguirre, o la baja definitiva de El Niño de Leganés, como la de unos cuantos más.

Pero pongámonos optimistas. Lo que ahora toca es ponerse manos a la obra y hacer que la temporada 2014 sea mucho mejor que la anterior. Para este nuevo año os planteo unos propósitos que creo que en el mundo del toro deberíamos tratar de cumplir. ¿El objetivo?: volver a poner a la Fiesta poco a poco en el lugar que merece.

10 propósitos para el 2014:

  1. Descuentos a los jóvenes menores de 30 años en las corridas importantes.
  2. Creación de un abono joven en todas las plazas de primera.
  3. Seguir impartiendo clases prácticas de manera gratuita, que tanto fomentan la afición entre los más jóvenes.
  4. Apertura de los toreros, acercándose más al mundo cultural e intelectual de nuestra sociedad.
  5. Reducción de la cantidad de corridas emitidas en la televisión privada.
  6. Ayudar a los toreros nuevos de la cantera para que tengan fuerza para coger el testigo de la Fiesta en el futuro.
  7. Incrementar el respeto de los empresarios hacia los toreros y ganaderos.
  8. Adaptar los precios de las entradas a la situación actual.
  9. Reducir los costes de los espectáculos.
  10. Modernizar el reglamento taurino.

Creo que podríamos recuperar el terreno perdido si conseguimos cumplir estas metas. Ojalá ésta sea una gran temporada para todos.

¡Feliz año nuevo!

Gracias a mi padre

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Probablemente éste sea el primer y último post que escriba en honor a una de las personas que más admiro: mi padre. No me gusta escribir sobre mi vida, pero creo que esta vez merece la pena.

Desde muy pequeña mis padres me han ido inculcando la pasión por el campo y por los animales, especialmente por el toro bravo y el caballo. Recuerdo muchas horas sentada en la tronera junto a mi padre, escuchando con máxima atención cada detalle, cada comentario que hacía sobre las vacas que tentábamos ese día. Y es que si de alguien he aprendido los conceptos mas básicos del toro es sin lugar a dudas de él. Nada nos gusta más que ir juntos a ver los utreros y empezar a apartarlos por hechuras para programar nuestra temporada.

Me estoy acordando ahora de esas tensas mañanas de los días que lidiamos en plazas importantes. Vivimos juntos los nervios, por una parte, conscientes de la responsabilidad que se nos ha concedido y por otra, porque conocemos el papel incierto que puede jugar la suerte en el resultado de la tarde. Con una sola mirada, un gesto o un simple “Pilar, tranquila; hoy es nuestro día”, mi padre siempre intenta tranquilizarme. El problema es que en el fondo ambos sabemos que él está casi más nervioso que yo.

También hemos vivido momentos amargos, de desesperación y de silencios eternos después de una de esas corridas en las que las cosas no han funcionado como esperabamos, y donde nuestras ilusiones iniciales habían quedado truncadas.

Algunos momentos de los que mejores recuerdos guardo son cualquiera de esas remesas de dos o tres horas hablando de la situación del toro, como si entre nosotros fuésemos a arreglar el mundo entero,… o esos tentaderos de machos viendo correr a grandes garrochistas. En definitiva, muchos momentos especiales.

Como ocurre en todas las familias y en todas las relaciones, no es todo siempre un camino de rosas. Como aficionados que somos, también tenemos discusiones. No hay tentadero en el que no se oiga una voz por detrás que dice: “por favor, no le des más puyazos que la vas a reventar”. O discusiones sobre qué vaca hay que aprobar: si una u otra. Inevitablemente, en lo momentos donde hay que tomar una decisión delicada, no siempre coincidimos. Pero es normal; ¿acaso no hay en vuestras familias un bando a favor de Mourinho y otro que defiende a Casillas? (Y voy a intentar no hablar mucho de fútbol, que ese albero no lo controlo).

Mi padre es de esos ganaderos que no permiten que los toreros (sean figura o no) tienten en casa sin estar vestido de corto. Tampoco es de los que se dedican a hablar y negociar con los empresarios o a taurinear día sí, día también. Y es que como dicen algunos toreros, él es un ganadero atípico; para mí, de los mejores.

En definitiva, quería escribir este post para agradecerle esos muchos momentos que hoy no cambiaría por nada, por haberme mostrado el mundo del toro y haberme enseñado todo lo que él sabe. Y es que poder compartir una afición con tu padre es una gran suerte. Por estas razones, me entristece que los niños de hoy en día no tengan la oportunidad de disfrutar con su padre una afición como la que yo comparto con el mío. ¡Gracias papá y suerte ganadero!

Busca, comprende, interpreta y mantén

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Hace unos días, mientras el autobús me llevaba al colegio, intentaba visualizar cual era la embestida del toro que soñaba. Fue entonces cuando me hice la siguiente pregunta ¿cuáles serán las claves para el triunfo del ganadero? La verdad es que la respuesta no es fácil. Al fin y al cabo, cada ganadero tiene una forma de pensar distinta. Pero dándole unas cuantas vueltas a la cabeza saqué una sola conclusión. Hay cuatro etapas antes del triunfo de cualquier ganadero; cuatro saberes donde el siguiente es siempre más complejo que el anterior.

1. Saber lo que buscas. Una gran cantidad de ganaderos creen que saben lo que buscan, pero verdaderamente son pocos los que lo tienen claro. Es la primera etapa antes del triunfo: ideas claras con los conceptos claros, esa embestida que sueñas.

2. Saber lo que tienes. Un ganadero dijo una vez: “la idea de bravura del ganadero no debe ser la que él tiene en la cabeza, sino la que le muestran sus toros”. Un paso importante es conocer a la perfección lo que tú tienes, tener una idea objetiva y nunca dejarse influenciar por opiniones externas que vienen a alabar.

3. Saber interpretarlo. Muchos ganaderos cumplen a la perfección las dos primeras etapas. Más difícil es ya descubrir, separar y seleccionar el ganado. La idea de bravura y de embestida que tienes en la cabeza y que ves al cerrar los ojos es la que hay que saber interpretar mediante la selección. Ese toro tan perfecto con el que sueñas es el que debes crear. El ganadero tiene que descubrir lo que no intuye, y debe aprender a oír lo que el toro le dice. Todos los toros hablan, lo que pasa es que muchos ganaderos no saben escucharlos. Creo que eso es un error. Aunque puede que saber oír al toro sea una capacidad innata exclusiva de los que vemos triunfar.

4. Saber mantenerlo. El toro evoluciona y siempre el ganadero tiene que ir por delante, adivinar esa embestida con cinco o seis años de antelación. Y para eso, el dialogo entre el torero y el ganadero son imprescindibles para la evolución. Hay que entender el toreo y saber hablar con el torero. Porque esperando sentado cuando estas arriba, poco tardas en caer de nuevo. Son pocos, muy pocos los ganaderos que han sido capaces de mantenerse arriba durante muchas temporadas. Y es que en realidad no existen malas ganaderías sino malos ganaderos.

Por estas razones el ganadero tiene que trabajar con un solo lema: busca, comprende, interpreta y mantén. Eso sí, al llegar arriba hay que tener en mente que los tiempos malos existieron y existirán. Y es que – como dijera Balzac – “el triunfo es un veneno que hay que tomar en pequeñas dosis”

La separación de poderes

Imaginemos por un momento que el Presidente del Gobierno es también
propietario de una constructora. Y que cada vez que hay que hacer una
carretera en la capital, es la constructora del Presidente la que
lleva a cabo la obra. Además, el Presidente es también propietario del
campo por el que debe construirse dicha carretera. En ese caso, no se
intentaría que la calidad de la carretera fuese la mejor posible, sino
la más rentable para la compañía. Esto se debería a que la compañía no
tiene competencia alguna, pues el poder estaría reunido en un número
muy reducido de personas.

Exactamente esto es lo que ocurre en el mundo del toro. El empresario
es muchas veces también apoderado y ganadero y, por tanto, el poder se
reúne en un pequeño circulo de personas. Éste es uno de los
principales factores que provoca tantos y tantos problemas en el mundo
del toro. Que muchos empresarios sean también apoderados, provoca que
muchos toreros jóvenes con extraordinario talento no logren ser
requeridos para torear en las ferias.

Para que salgan nuevos toreros es importante la independencia. Por
ejemplo, es muy frecuente ver toreros nuevo que de repente triunfan
una temporada en runas cuantas plazas haciéndonos ver a los
aficionados que tienen un largo futuro por delante. El problema viene
cuando pasado el tiempo, vuelves a acordarte de él, y te das cuenta de
que no se le ha vuelto a ver las plazas importantes. Esta es la
injusticia que sufren muchos toreros nuevos que no logran ponerse
delante de los toros por no estar apoderados por “una casa grande”.

Acordémonos también de la famosa polémica del G-10. Los únicos que se
quedaron completamente apartados y boicoteados fueron los tres toreros
que no estaban apoderados por grandes casas de empresarios. Un torero no debe tener que estar atado al
sistema para poder torear; su labor es ganarse la vida en la arena y
desde la independencia.

Y esto mismo con los ganaderos. En un gran número de corridas, los
empresarios de la plaza lidian sus propios toros. La razón esta clara:
ingresos por partida doble (por entradas y por toros). Además, el
espectador acaba teniendo que tragarse un tostón de corrida. ¿Quién es
entonces el que primero pierde?: el aficionado.

Volvamos a imaginar. Por un día, el ganadero es ganadero, el apoderado
es apoderado, el torero es torero y el empresario es empresario. El
día que esto que intentamos imaginar sea una realidad, tendremos todas
las papeletas para que las malísimas corridas que hoy nos tragamos
sean mucho más esporádicas, y las corridas interesantes mucho más
frecuentes. Eso ocurrirá porque toreros, ganaderos y empresarios
habrán empezado a no ganarse el jornal en los despachos, sino en el
ruedo.

Don Alvaro Domecq: genio y figura

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Hoy se cumplen ocho años ya desde que muriese D. Álvaro Domecq y Díez. Sin referirnos a él, sería difícil hablar de la historia del toreo del siglo XX.

Genio, figura y solera, un arte que no se da en cualquier lugar, pero sí en Jerez de la Frontera. Y es que si la ciudad de Jerez no tuviera nombre, la figura de don Álvaro Domecq sería la que más y mejor la describiese.

Hombre ilustre, patriarca de una dinastía de rejoneadores, ganadero y creador de un encaste propio como Torrestrella. Además, alcalde de Jerez, amigo inseparable de Manolete, con quien estuvo hasta los últimos minutos de su muerte.

Tuvo una vida dedicada única y exclusivamente a sus dos grandes pasiones: el toro y el caballo.
Hizo lo indecible por estos dos animales y atrajo a grandes figuras de la sociedad al mundo del toro.

Todo eso lo hizo con un lema: “Despacio”, todo despacio.

“Despacio como planean las águilas seguras de sus presas.
Despacio, virtud suprema del toreo.
Despacio, como se apartan los toros en el campo.
Despacio, como se doma un caballo.
Despacio, como se besa y se quiere,
como se canta y se bebe,
como se reza y se ama, despacio”.

Y es que el señor de los Alburejos se fue de Jerez como aquellas grandes faenas a lomo de Espléndida: despacito, con una sonrisa en sus labios, sin hacer ruido y habiendo sufrido lo suyo…